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NIPPON-TOUR
 escrito por Karini
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Karini
17-04-2009
Rock "Banzai"
Lo japonés arrasa. Ya no es sólo el manga. Ahora llega el turo del j-rock o rock nipón.
El j-rock es el rok de Japón, como si al español lo llamáraos e-rock. Su vertiente más propia se desarrolla en los ochenta: guitarras potentes, voces impostadas y estética del heavy de la época.

X Japan (1) son los reyes. De estética entre Alice Cooper y New York Dolls, le dieron un toque oriental. El estilo se fue recargando, hasta llegar al visual key: languidez, maquillaje, ropas barrocas y un punto andrógino de irresistible atractivo para las adolescentes niponas.

Mallice Mazer (2) fueron los representantes más destacdos, y Gackt, su cantante, sigue siendo un artista de éxito. En los noventa, el sonido Seattle hizo mella en Japón, y aunque lo que hacían no era exactamente Grunge, su rock se salió de los cánones heavies sin abandonar la distorsión. Pornograffitti y Mr Children son dos de las bandas de mayor éxito.

En cuanto al pop japonés, cuenta con la particularidad de tomar un género ajeno y hacerlo propio. Locas por el r/b americano, que se oscurecen la piel como Misia (3), o fenómenos como las idols.

Desde finales de los stenta, las discrográficas niponas seleccionan un repertorio, un productor, hacen un casting y eligen una cantante de unos 14 años. Una idol.

La entrenan un año a todo tren, y a los 15 o 16 la lanzan al mercado. A los 18 ya está lo suficientemente explotada como para sacar la siguiente. Artistas de usar y tirar, y ellas lo saben.

Algunas sobreviven, como Hikaru Utada.



Hibiki, y tiene un grupo de rock japonés llamado Calmando Qual. No vende millones de copias. Su banda munca ha publicado un disco en España.

Calmando Qual actúa en el primer Japan Rock Festival. Sus teloneros son los españoles RAssen, Keloid y Gothic Dolls; dos de ellos cantan en japonés. Les gusta el j-rock (rock japonés), en especial, el visual key.

Estados Unidos desembarcó en 1945 en la nación que quería ser imperio. Japón absorbió a Sinatra, Elvis Presley, los Beatles y la psicodelia. A finales de los setenta empezó a tener voz propia con Yellow Magic Orchestra. Hasta que llegó la hora del j-rock:X Japan, una mezcla entre Durán Durán y Boston, componian baladas épicas y tenían una estética andrógina llena de chorreras y melenas flambeaas. Así nació el visual key, j-rock con look estrafalario. Calmando Qual tocaban visual, de lo que ahora reniegan hasta el punto de cambiarse de nombre en Japón. Allí ahora se llaman Twisted Clock.

Santi no había nacido cuando X Japan empezó a tocar, pero ha venido al Japan Rock Festival con una camiseta del grupo. Conoció el género gracias a la música anime de la serie de animación Naruto, creada por Flow, un grupo de j-rock. Internet hizo el esto. el manga, el anime y la música están enlazados en Japón.

El manga movió cerca de 500.000 millones de yenes (más de treinta millones de euros) el año pasado. En España hemos crecido con animes como referente. Unos, con Mazinger Z; otros, con Campeones; los siguientes, con Bola de Dragón, y los de ahora, con Naruto. Dependiendo de tu serie, sabes de memoria las sintonías de apertura y de cierre. Lo siguiente es aprenderse las sintonías en el idioma origintal. Ése es el origen de muchas bandas de j-rock en España.

"Es como si en España llamáramos a Dover pra hacer la apertura o el cierre de una serie de dibujos animados. En Japón invitan a un grupo a ver los primeros episodios. El grupo compone una canción y hace dos versiones: una, larga, para su disco, y otra, corta, de 1,5 minutos, para la serie". Miguel Ángel Sánchez organiza los eventos relacionados con el mundo freak oriental. En los ochenta era el propietario de Lollipop, el sello que publicó los primeros discos de Hombres G y Los Nikis. Hoy dirige Hachiko Records, un sello con grupos españoles locos por el rock y el pop nipón. ¿Tántos hay? "Los suficientes como para plantearme sacar un disco doble recopilatorio".

En la Sala Chesterfield se reúnen tres. Uno es Gothic Dolls, cinco chicos de Málaga. Antes de empezar a tocar, se alisan las melenas. Demasiado higiénicos para ser punkis y demasiado coloridos para ser góticos. Kazuki no tiene edad para entrar en el local, pero esta noche canta. Los fans espaloles han corrido con los gastos para que Calmando Qual haga un alto en su gira europea.

En la prueb de sonido de Gothic Dolls, Hibiki y el resto de Calmando Qual juegan a la consola. S´lo hay agua en su camerino. Conversar con ellos es como hablarle a una máquina de tabaco. Frío, breve. Más tímidos que antipáticos. "¿Qué les gusta además de la música? "Bike" "manga.

¿Cuáles son sus referencias? Cada uno suelta la suya: Metallica, NIN, Bauhaus y Salvador Dalí. ¿Han compuesto música para algún anime? Esta pregunta la responden todos a la vez: "Iie". ¿Les apetece hacerlo? "Iie". Va a ser que no.

Antes de Calmando Qual actúa Keloid, el grupo de Hotaru. Hotaru trabaja en Atlántica 3.0, una tienda madrileña de manga, y canta en japonés. Aprendió en la escuela de idiomas: "Jisatsu wo umiwo teni ippai ni" ("soy capaz de crear un suicidio / con las manos llenas de sueños desintegrados"). Hotaru confecciona trajes distintos para cada concierto. De los españoles, los más originales.

La banda japonesa no se maquilla para salir al escenario, aunque sus componentes dejan caer sus flequillos hasta por debajo de la barbilla, a lo The ring, la peli japonesa de terror. Hibiki sube al escenario, Sara levanta la pancarta: "Seikoo shitte imasu ka". Pero Hibiki pasa de ella.