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NIPPON-TOUR
 escrito por Luisinho
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Luisinho
02-10-2011
El 'J-Pop'
El 'J-Pop' es un estilo musical muy característico. Con melodías muy pegadizas, ritmo frenético, guitarras rockeras y, a menudo, una 'idol' de lo más 'kawaii' (adorable, linda). Generalmente engloba a todo el pop moderno de la industria musical japonesa que controla, casi dictatorialmente, hasta el más mínimo detalle de todos sus cantantes y grupos.
El pop nipón ha traspasado fronteras de la mano del 'anime', ya que ambos se retroalimentan al incluir canciones 'J-Pop' en las secuencias de apertura y cierre de series de animación japonesa. También ocurre lo contrario, un grupo o cantante que presta su música a algún 'anime' de éxito puede conseguir así el salto a una carrera discográfica. En España hace tiempo que llegó este estilo pop, difundido en los primeros salones de manga que se realizaron en la península. Sin embargo, pocos de estos 'otakus' (aficionados al manga) se atrevieron a dar el paso para interpretar esta música por ellos mismos.
No fue el caso de Ongakuyaki, un grupo 'J-Pop' madrileño que hace un año decidió apostar por este estilo. Ahora, el éxito de sus conciertos los convierte en ganadores. El cuarteto lo forman Alberto (guitarra), Carlos (bajo), Lucas (teclados) y Nerea (voz). El batería está por llegar y por ahora ocupa su lugar un sintetizador llamado 'batería-san'. El pasado viernes ofrecieron un concierto en un pequeño local de Madrid donde se congregaron sus seguidores, que sorprendentemente comprenden todas las edades y no son, en su mayoría, 'otakus'.
–Para empezar una pregunta tópica, ¿qué significa Ongakuyaki?
–'Ongaku' significa música y 'yaki' es una palabra para denominar comidas que se hacen al fuego, fritas. Así que sería algo así como 'música frita'.
–¿Y la idea de formar un grupo 'J-Pop' viene de los cuatro?
–No, fue Alberto quien, después de romper con su antiguo grupo de rock convencional, tuvo la idea loca de montar un grupo de pop japonés. Puso unos anuncios y así contactó con Nerea. Después llegaron Lucas y Carlos.
–Casi todo vuestro repertorio incluye versiones de canciones 'J-Pop', ¿habéis pensado en realizar vuestras propias composiciones?
–Sí, es el siguiente paso. Pero es complicado asimilar el género, el estilo. Y desde luego, siempre serían en japonés.
–Porque el pop japonés en otro idioma que no sea el japonés es como desvirtuarlo, ¿no?
–En realidad no necesitaría el idioma si tiene el estilo. Pero es como el pop inglés, si lo cantas en español está bien pero no llega a ser lo mismo. Este tipo de canciones cantadas en español se quedarían dentro de un estilo de pop diferente pero tal vez no serían 'J-Pop' estrictamente, porque es el japonés lo que le da el punto.
–Pero para componer japonés hay que conocer bien el idioma.
–Todos hemos estudiado o estamos estudiando japonés. Alberto tiene el nivel más avanzado.
–¿Qué diferencias encontráis en el pop convencional y el pop japonés?
–Son canciones más largas, hay muchas variaciones en ellas, se busca la sorpresa (ellos lo llaman 'meri hari'), con estribillos muy pegadizos y un poco 'retro'.
–¿Cuándo y dónde disteis el primer concierto?
–Fue en mayo, en el Salón del manga de Valencia. Tardamos en debutar porque buscábamos batería.
–Y vuestro público, ¿es sólo 'otaku'?
–Depende del concierto, aunque normalmente los que vienen están un poco prevenidos y son un poco 'frikis'.
–Y los que no son 'frikis', ¿cómo asimilan vuestra música?
–Genial, a la gente le gusta mucho porque, aunque no se entienda como pasa con el inglés, tiene unas melodías muy pegadizas. Creíamos que iba a chocar más al público no potencial, pero todo lo contrario. Y no son sólo adolescentes, generalmente superan los 20 años.
–¿Todos sois 'otakus'?
–Todos somos amantes de la cultura japonesa, pero no somos todos aficionados al manga.
–¿Para cuándo el salto a Japón?
–Es difícil. La industria musical japonesa está muy cerrada y controla todo. Además, normalmente suele captar músicos individualmente y luego son las propias compañías las que forman los grupos cogiendo un artista de allí y de allá. Hay mucho márketing y los propios japoneses no están de acuerdo con esto y exiten muchos grupos independientes. Sin embargo, si decides buscarte la vida como músico en Japón no es ninguna locura, ya que hay muchos bares y salas de conciertos y la música en directo está muy valorada, cosa que aquí en España no parece que funcione del todo.
Termina el concierto y uno de los últimos temas es la canción de apertura de la mítica serie japonesa 'Mazinger Z'. Un hombre de unos cuarenta años, y que no parece para nada un 'otaku', sale del bar sonriendo y exclama: «¡Puños fuera!».